Cuando se recibe el llamado para confirmar la cobertura en un lugar que difícilmente uno puede negarse, simplemente es pura alegría. A pesar de las 16 horas de viaje desde Santiago (de ida y de vuelta), se aminoran al cruzar el Canal de Chacao sobre el transbordador.
No hacía nada de frío, el mar era tranquilo lo que permitió subir a cubierta y ver aparecer con un cielo azúl y despejado el archipiélago ( junto a una taza de café, no puede faltar, se agradece que no fumaran). Se escuchan distintas aves que revolotean muy curiosas y apuradas, también lobos marinos, en esta oportunidad las toninas no se vieron.
De verdad da un poco de «lata» volver al bus, se aproxima tierra firme, y sí…hay cisnes en la orilla los que flotan tranquilos siempre acompañados.
Desde ese momento uno comprende que se desprendió del continente y se adentra en el otro Chile, ese que lo hace único y especial.
Los isleños tienen una entonación muy característica cuando hablan, «chico o chica» es lo que más se escucha en el trato, son muy amistosos, te invitan SIEMPRE a comer algo rico en sus casas alrededor de una cocina o estufa a leña.
El tema de conversación recurrente es la teleserie «La Fiera» ( se acuerdan!?), la que han vuelto a repetir en un canal bien conocido. Muchos de ellos fueron extras junto a los famosos actores y participaron de las grabaciones que revolucionaron por un buen rato la tranquilidad de la isla. Quién no tiene en la memoria el caballo que montó Catalina Chamorro (la protagonista interpretada por Claudia Di Girolamo) en la icónica escena final (TVN, 1999). Por si alguien quiere recordar esos momentos…https://youtu.be/1UOOH7P1thI?si=l_iVOFvmJINnnZor
Todo el mundo estaba literalmente pegado al televisor y pienso que había más televidentes que una cadena nacional.
La verdad podría estar escribiendo sin parar y contarles los paisajes que se asoman, uno más especial que el otro.
Aproveché de darme una escapadita (bien apurada) a la isla de al frente de Dalcahue (ahí me quedé un día), se cruzó en una barcaza y me subí a un minibús con intención de vitrinear el lugar. Mí cara de turista santiaguina rápidamente fue observada y tenía de guía de turismo al chófer («mire no se baje todavía, si vino a mirar mejor que lo haga»). La señora del asiento de al lado (me contaba de cómo llegar a las islas más pequeñas, usted va y vuelve al otro día…) y otro caballero con una mirada bien curiosa…(no entendía mucho lo que me decía ya que hablaba muy rápido y repetía dos o tres veces las palabras finales de cada frase).
Se llama Achao y antes Curaco de Vélez ( busquen en el mapa). Llegué al terminal para la vuelta, sin antes conversar con medio mundo, más bien ellos preguntan siempre de dónde viene …?
Olvidaba mencionar que el motivo de mi viaje era trabajar en el tema comunicacional de la Cena Premiación Criadores Castro Chiloé.
Volvamos a la «pega», cómo poder contarles lo que siento cuando estoy junto a todos ellos y sus familias, trato de buscar las palabras adecuadas pero pienso que más lo resume es «felicidad total!!».
Y seguimos comiendo y compartiendo…
Hermosa sorpresa fue la que me dieron y lo digo ya que así fue, totalmente inesperado. Un hermoso galvano que representa lo siguiente:
«𝗥𝗲𝗰𝗼𝗻𝗼𝗰𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 𝗮 𝗠𝗮𝗿𝗰𝗲𝗹𝗮 𝗠𝗲𝗱𝗶𝗻𝗮 𝗔𝗱𝗮́𝗻 (𝗡𝗼𝘁𝗶𝗰𝗶𝗮𝘀 𝗖𝗼𝗿𝗿𝗮𝗹𝗲𝗿𝗮𝘀) 𝗽𝗼𝗿 𝗲𝗹 𝗶𝗻𝗰𝗮𝗹𝗰𝘂𝗹𝗮𝗯𝗹𝗲 𝗮𝗽𝗼𝗿𝘁𝗲 𝗮 𝗹𝗮 𝗵𝗶𝘀𝘁𝗼𝗿𝗶𝗮 𝗵𝘂𝗮𝘀𝗮 𝗰𝗿𝗶𝗮𝗱𝗼𝗿𝗮 𝘆 𝗰𝗼𝗿𝗿𝗮𝗹𝗲𝗿𝗮 𝗱𝗲 𝗻𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗼 𝗽𝗮𝗶́𝘀
Hacen entrega de este reconocimiento, el Directorio en pleno de la Asociación de Criadores de Caballo de Raza Chilena de Castro Chiloé». Acompañaron la Diputada Claudia Reyes y el Delegado Provincial de Chiloé Fernando Bórquez ( qué honor¡¡).También en mi brazos un ramo de flores.
De corazón doy las gracias a cada uno de los Criadores de Castro Chiloé, no se imaginan cómo guardo el cariño recibido que tengo en un lugar especial cada vez que los recuerdo.
Deseo, anhelo, volver muy pronto para seguir disfrutando de todo lo que rodea la Crianza del Caballo Chileno en Chiloé.


