Cuando me dijeron que viajara a realizar la cobertura de La Cabalgata del Pollo Cocido (varias veces presente), organizado por Club de Huasos Luis Enrique Rodríguez Alarcón de Cobquecura, que lidera Cipriano Arellano, dije siiiiiiiiii
La verdad que he pasado un día maravilloso con gente fuera de serie, amables, cariñosos
, sencillos, entretenidos, personas que aman las tradiciones campesinas y las viven con pasión, con mucho amor y dedicación.
Que agradable comenzar la mañana con un caldillo de esos que levantan muertos, para luego continuar con los jinetes que sumaron más de doscientos por las calles del pueblo. Qué rico respirar la brisa marina la que va acompañando durante toda la jornada con la música de las olas y los cascos de los caballos.
Finalmente llegamos después de un par de necesarias paradas para el descanso a un lugar de ensueño, de esos que han sido creados con especial dedicación por la mano divina del creador. «Iglesia de Piedra», es una formación rocosa donde dentro de una caverna está la imagen de la virgen. Todo esto en plena playa con un día de agradable sol el que hizo olvidar por un largo rato el otoño.
De vuelta las sorpresas continuaban, me adelanté para esperar la caravana y lo hice frente a Lobería, como su nombre lo dice los lobos marinos se reúnen en ese lugar donde golpea fuerte el oleaje y cuesta entender que hacen ahí aferrados a una gran estructura rocosa.
Todo finalizó con un almuerzo en la medialuna del Club, platos preparados con un montón de ricos sabores y mucho cariño.
Durante la tarde pruebas ecuestres para luego dar paso al baile con un grupo musical que hizo pasar el frío, es necesario recordar que la cocina no paraba y las sopaipillas comenzaron a dar esa energía para seguir la fiesta.
Muchas gracias por la gran sorpresa de recibir de parte de la organización una hermosa medalla , la verdad es que vendría una y mil veces para estar junto a ustedes.
Con todo esto quien no es feliz trabando …
